Cómo afecta el estrés a tu cuerpo (y por qué tu sistema nervioso no consigue relajarse)
- Marta Cordero psicóloga

- 21 nov 2019
- 4 Min. de lectura
Actualizado: hace 13 horas
Muchas personas que viven con ansiedad o estrés sienten que su cuerpo está constantemente en tensión. Quizá te cuesta relajarte, notas presión en el pecho, tensión muscular o la sensación de que tu mente no se apaga nunca.
Esto ocurre porque nuestro cuerpo tiene un sistema encargado de activar y desactivar la respuesta de alerta:
el sistema nervioso autónomo.
Cuando este sistema se activa demasiado tiempo, el cuerpo puede quedarse atrapado en un estado de alerta constante.
En este artículo te explico de forma sencilla qué ocurre en tu cuerpo cuando estás estresado y por qué a veces cuesta tanto volver a la calma.
Qué ocurre en tu cuerpo cuando estás estresado
El estrés no es solo algo que ocurre en la mente. También tiene una respuesta física muy clara en el cuerpo.
Cuando percibimos una amenaza o una situación que interpretamos como peligrosa o exigente, el organismo activa automáticamente una serie de mecanismos para prepararnos para actuar. Esta reacción forma parte de un sistema automático de nuestro cuerpo llamado sistema nervioso autónomo.
Este sistema regula funciones que no controlamos de forma consciente, como:
el ritmo cardíaco
la respiración
la tensión muscular
la digestión
Su función principal es mantener el equilibrio del organismo y ayudarnos a responder ante situaciones de estrés o peligro.
El sistema nervioso que activa la respuesta de alerta
Dentro del sistema nervioso autónomo encontramos el sistema nervioso simpático.
Este sistema es el responsable de activar la conocida respuesta de lucha o huida.

Cuando se activa:
aumenta el ritmo cardíaco
respiramos más rápido
los músculos se tensan
el cuerpo se prepara para reaccionar
Esta respuesta es muy útil cuando realmente necesitamos reaccionar ante un peligro. El problema aparece cuando el sistema se activa constantemente por preocupaciones, pensamientos o situaciones de estrés prolongadas.
El sistema nervioso que permite relajarte
El sistema que se encarga de devolver al cuerpo a un estado de calma es el sistema nervioso parasimpático. Su función es justamente la contraria:
reduce la activación del organismo
disminuye el ritmo cardíaco
facilita la digestión
permite que el cuerpo se relaje
Gracias a este sistema el organismo puede recuperar el equilibrio después de una situación estresante.
Sin embargo, cuando vivimos durante mucho tiempo con estrés o ansiedad, puede resultar difícil que este sistema se active correctamente.
Por qué el estrés puede quedarse activado durante mucho tiempo
En muchas ocasiones el estrés no aparece solo por lo que ocurre en el exterior, sino por la forma en que interpretamos lo que sucede.
Las preocupaciones constantes, la autoexigencia o el miedo a cometer errores pueden hacer que nuestro cerebro interprete muchas situaciones como si fueran una amenaza.
Esto hace que el sistema nervioso simpático se active una y otra vez.
Cuando esto ocurre durante mucho tiempo, pueden aparecer síntomas como:

sensación de tensión constante
dificultad para desconectar
problemas de sueño
presión en el pecho
sensación de estar siempre en alerta
Muchas personas intentan solucionarlo únicamente intentando relajarse, pero en realidad el cambio suele empezar cuando aprendemos a relacionarnos de otra forma con nuestros pensamientos y preocupaciones.
Si te interesa entender mejor por qué nuestra mente se engancha tanto a las preocupaciones, puedes leer también este artículo sobre cómo dejar de preocuparte por todo.
Cuando tu cuerpo no consigue salir del
estado de alerta
Cuando el cuerpo permanece demasiado tiempo en estado de activación, puede parecer que la calma nunca llega. A veces incluso cuando la situación estresante ya ha pasado, el cuerpo sigue reaccionando como si todavía existiera una amenaza. Esto ocurre porque el organismo ha aprendido a mantenerse en alerta.
En estos casos, no se trata solo de intentar relajarse más, sino de comprender qué está activando continuamente esa respuesta de estrés.
Muchas veces los pensamientos que aparecen en nuestra mente alimentan esta activación:
“Seguro que algo saldrá mal”
“No puedo permitirme equivocarme”
"Tengo que hacerlo todo perfecto”
Aprender a relacionarse de otra forma con estos pensamientos puede ayudar mucho a reducir la ansiedad. En este artículo explico una forma muy sencilla de cambiarlo utilizando la metáfora del autobús.
¿Por qué la ansiedad se siente en el cuerpo?
Muchas personas se sorprenden al descubrir que la ansiedad no solo afecta a la mente, sino también al cuerpo. Cuando nuestro cerebro interpreta que existe una amenaza (aunque sea en forma de preocupación o miedo a que algo ocurra) activa el sistema nervioso simpático.
Esta activación provoca cambios físicos en el organismo como:
aumento del ritmo cardíaco
respiración más rápida
tensión muscular
sensación de presión en el pecho
dificultad para relajarse
En realidad, estas sensaciones son parte de un mecanismo natural de supervivencia. El problema aparece cuando el sistema se activa con demasiada frecuencia debido a las preocupaciones o al estrés prolongado.
Comprender qué ocurre en el cuerpo es un primer paso importante para aprender a relacionarse de otra forma con la ansiedad.
Si te ocurre que tu cuerpo está constantemente en tensión o te cuesta desconectar de las preocupaciones, trabajar estos patrones en terapia puede ayudarte a recuperar la calma y sentirte más en control de tu vida.
Recuperar la calma es posible
El estrés y la ansiedad no solo afectan a nuestra mente, también tienen un impacto claro en el cuerpo. Cuando aprendemos a comprender cómo funciona nuestro sistema nervioso y qué mantiene activada la respuesta de alerta, es posible empezar a recuperar la sensación de calma y control.
Si sientes que tu mente está llena de preocupaciones o que tu cuerpo vive constantemente en tensión, trabajar estos patrones en terapia puede ayudarte a liberarte de la ansiedad, recuperar tu autoestima y reconectar con tu vida.
Si quieres saber más sobre cómo trabajo, puedes ver aquí mi terapia online para personas con ansiedad y autoexigencia

Referencias
Los síndromes del estrés. Luis de Rivera. Editorial SINTESIS



