Rompiendo mitos acerca del amor

Desde hace muchas generaciones se han manejado los celos de formas distintas y cada una de ellas ha causado confusión. Así que vamos a revisar rápidamente estas formas de verlos para disipar esa confusión y poder entenderlos. Algunos de los mitos que se han difundido por generaciones son:

  • Si alguien puede serte infiel entonces lo hará.

  • Si sospechas de infidelidad es porque debe ser cierto.

  • El que busca encuentra.

  • Puedes desquitarte si encuentras indicios de infidelidad.

  • Puedes ser infiel para desquitarte.

  • Si sientes celos es porque debes de ser igual de infiel.

  • Aquel que siente celos es porque ama a su pareja con locura.

  • Los celos son parte del amor.

  • Entre más celos se sientan más amor se tiene por la pareja.

  • Los celosos son así porque la pareja es infiel.

  • Mi pareja no debe hablar, mandarse mensajes o whatsappear con otras/otros chicas/chicos

  • Espiar la cuenta de mi pareja en Facebook o en cualquier red social está bien si sospecho que me está engañando

  • Desde que mi pareja me mintió no debería confiar más en ella cuando dice que está siendo sincera

  • Si mi pareja se pone celosa cuando ve que otras personas hablan conmigo es porque está tratando de protegerme

  • Los celos conducen al control y la agresividad.

  • Es un error compartir tus sentimientos de celos con tu pareja, revela demasiada debilidad



Estas ideas son una gran mentira. Estos mitos nos explican que una parte de los celos es cultural… pero aún no respondo la pregunta fundamental ¿Qué son los celos?

El manual diagnóstico y estadístico de las enfermedades mentales define a los celos como un trastorno delirante donde se cree que la pareja es infiel, lo pongo textual:

Tipo celotípico. Este subtipo se aplica cuando el tema central de la idea delirante es que el cónyuge o amante es infiel. Esta creencia aparece sin ningún motivo y se basa en inferencias erróneas que se apoyan en pequeñas «pruebas» (p. ej., ropas desarregladas o manchas en las sábanas), que son guardadas y utilizadas para justificar la idea delirante. El sujeto con esta idea delirante suele discutir con el cónyuge o amante e intenta intervenir en la infidelidad imaginada (p. ej., coartando la libertad de movimientos del cónyuge, siguiéndole en secreto, investigando al supuesto amante o agrediendo al cónyuge)

Se pueden producir problemas sociales, conyugales o laborales como consecuencia de las ideas delirantes del trastorno delirante. En los sujetos con este trastorno son frecuentes las ideas autorreferenciales (p. ej., qué acontecimientos casuales tienen un significado especial). Sus interpretaciones de estos acontecimientos acostumbran a ser consistentes con el contenido de las creencias delirantes. Muchos sujetos con trastorno delirante desarrollan un estado de ánimo irritable o disfórico, que normalmente puede interpretarse como una reacción a sus creencias delirantes.

Todo eso quiere decir que el trastorno celotípico (así se llaman científicamente los celos) es algo que la persona está imaginando continuamente (sea real o no la infidelidad) y que le trae sufrimiento.

Para abreviar podemos decir que los celos son una sensación desagradable en el cuerpo cuando nos imaginamos a nuestra pareja siendo infiel (aunque no exista la infidelidad), en realidad la definición más simple sería: una sensación desagradable por imaginar una posibilidad de infidelidad de la pareja. Eso son los celos.

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